Conocimiento es poder: Educate en finanzas con propósito

Conocimiento es poder: Educate en finanzas con propósito

En España, la alfabetización financiera es mucho más que un conjunto de cifras y estadísticas: es la puerta de acceso a una vida más saludable, segura y próspera. Cuando entendemos cómo funciona nuestro dinero, podemos tomar el control y proyectar nuestros sueños con claridad.

Situación actual de la educación financiera en España

Aunque el mundo avanza cada vez más rápido, en nuestro país existe una brecha preocupante en cuanto a conocimientos financieros. Solo el 19% de la población española alcanza niveles altos, frente al 26% de la media europea, e incluso supera el 40% en países como Dinamarca o Países Bajos.

Así se refleja:

  • El 82,6% de los españoles reconoce no tener buenos conocimientos de finanzas personales.
  • Apenas el 14% de los jóvenes declara un manejo adecuado, aunque duplica la cifra del año anterior.
  • El informe PISA sitúa al 17% del alumnado por debajo del nivel básico, y solo el 5% alcanza niveles altos o excelentes.

Principales carencias detectadas

Detrás de estos datos, subyacen necesidades y lagunas cruciales. Cuestionarios y encuestas muestran que el 73% de los españoles lamenta no haber aprendido a ahorrar, invertir o entender créditos durante su etapa escolar. Además, el 48% desea conocer mejor sus derechos bancarios y el 24% profundizar en planes de pensiones.

Estas cifras evidencian una deficiencia financiera persistente que afecta a todos los grupos de edad, especialmente a los jóvenes: el 60% de ellos recibió una formación deficiente en economía doméstica.

Percepción social y demanda de formación

La sociedad reclama un cambio urgente. El 97% de los españoles considera fundamental que la educación financiera forme parte del currículo escolar, y el 70% la califica como esencial para el futuro de las nuevas generaciones. La edad ideal para iniciar estos aprendizajes se sitúa en torno a los 12 años.

Los ciudadanos expresan necesidades claras:

  • Entender conceptos básicos como ahorro, gasto y presupuesto.
  • Conocer los servicios bancarios y sus derechos asociados.
  • Recibir información fiable sobre inversión y pensiones.

Iniciativas e inversión en educación financiera

Frente a este reto, el sector CECA lidera la inversión privada: desde 2018 ha destinado 21,1 millones de euros a programas de educación financiera, con un incremento del 25% en 2024 (3,22 millones). El 47% de estos fondos va dirigido a infancia y juventud, mientras que un 20,3% se enfoca en mayores de 65 años y un +56,8% en emprendedores.

Solo en 2024 se llevaron a cabo 7.951 actividades, generando más de 43,8 millones de impactos presenciales y digitales, un 29% más que el año anterior. Esta dinámica demuestra que, con recursos y voluntad, es posible empezar a cerrar la brecha.

Temas clave y enfoques recomendados

Las áreas más demandadas en la formación son ahorro, gasto y presupuesto (30,5% de las actividades), sostenibilidad y digitalización (17%), productos bancarios (15,7%) e inversión (14,1%). Además, la ciberseguridad y la gestión de pensiones ganan protagonismo como temas emergentes.

Para lograr un impacto real, proponemos:

  • Integrar la educación financiera en todas las etapas educativas desde primaria.
  • Desarrollar canales formativos accesibles y confiables tanto presenciales como digitales.
  • Promover la transparencia y claridad en los productos bancarios.
  • Fomentar el pensamiento crítico y la toma de decisiones informadas en cada etapa de la vida.

Importancia de educarse con propósito

Más allá de los números, el verdadero poder de la educación financiera radica en definir un propósito: personal, familiar, emprendedor o de ahorro a largo plazo. Este propósito permite asentar aprendizajes y aplicar conocimientos en el día a día, asegurando que la gestión económica no sea un fin, sino un medio para alcanzar objetivos de vida.

Adquirir competencias financieras contribuye a prevenir el sobreendeudamiento, fomentar el ahorro e inversión responsable, y reducir la vulnerabilidad ante imprevistos. En definitiva, empodera a las personas y comunidades para construir proyectos sólidos y sostenibles.

Camino hacia el cambio

En España, la educación financiera es un reto colectivo que requiere la colaboración de instituciones, sector privado, centros educativos y sociedad civil. Programas como el Plan de Educación Financiera de la CNMV y Banco de España o el Programa Funcas Educa, que invierte 2,5 millones de euros, son ejemplos de iniciativas con alto impacto social.

La transformación comienza con pequeños pasos: organizar talleres en escuelas, fomentar debates en casa y aprovechar recursos digitales. Cada lección aprendida acerca España a la media europea, reduce brechas generacionales y fortalece la resiliencia económica del país.

Hoy más que nunca, conocimiento es poder. Invierte tiempo en formarte, comparte lo aprendido y construyamos juntos un futuro en el que todas las personas, sin excepción, puedan gestionar su dinero con confianza y propósito.

Por Fabio Henrique

Fabio Henrique